Aumentan consultas por desafiliación de las AFP para volver al sistema antiguo

El cambio es posible para personas que cotizaron en el antiguo régimen y cumplen ciertos requisitos. Asesores indican que existen casos en que incluso se puede duplicar la pensión.

Dos a tres consultas diarias recibe el Instituto de Previsión Social (IPS) respecto a desafiliaciones del sistema de AFP, posibilidad que existe pero para un limitado número de personas.

Para salir de una administradora de pensiones, una persona debe cumplir dos requisitos: haber cotizado en instituciones de previsión del antiguo régimen y no tener derecho al Bono de Reconocimiento. O bien, en el caso de tener derecho a bono por haber cotizado en el esquema anterior entre el 1º de julio de 1979 y la fecha de opción por el nuevo sistema previsional, contar con a lo menos 60 meses de cotizaciones anteriores a julio de 1979, o alguna imposición entre esa fecha y la de afiliación a una AFP.

Según datos del IPS, este año se han ingresado un promedio de 230 solicitudes de desafiliación al mes, de las cuales 102 son aprobadas. Así, este año se totalizarían 2.760 solicitudes de desafiliaciones, un 9,4% más que las 2.522 recepcionadas en 2012. Las aprobaciones alcanzarían las 1.224 de acuerdo a las estimaciones de la entidad, por debajo de los 1.374 chilenos que dejaron el sistema de AFP en 2012 en busca de una mejor pensión.

Asesores previsionales advierten que la mejora o empeoramiento de la pensión, como resultado del cambio, dependen del saldo ahorrado en la cuenta obligatoria de la AFP, de si el afiliado tiene o no cónyuge e hijos con derecho, y del monto al que tendría derecho como pensión a través del IPS, entre otros.

Esto porque desafiliarse significa transferir los fondos que no se entregaron en la ex caja donde dejó de imponer al momento del cambio a una AFP, por tanto el IPS calcula la deuda en imposiciones de acuerdo a la tasa de cotización de la ex caja de previsión, que en general se situaba sobre 20%, comenta la socia de Brain Invest, María Eugenia Jiménez. Además la desafiliación contempla sólo el traspaso al IPS de los aportes a la cuenta individual de cotizaciones obligatorias, recuerdan en Alfredo Cruz y Compañía.

Por lo tanto, la ventaja o desventaja de cambiarse depende de cuanto ahorro se logró acumular en el sistema nuevo y si eso cubre o no los años sin imposiciones en el antiguo régimen y la tasa de cotización más alta de éste. Si existe un saldo ahorrado superior al monto de la “deuda” de imposiciones, el afiliado no solo la cubre sino que además recibe la diferencia, pagando el impuesto correspondiente, explica Jiménez. Es lo que se esperaría una persona que ingresó a inicios del sistema, en el año 1981, y que lleva alrededor de 30 años de acumulación de ahorros, con rentabilidad promedio superior al 8% en una AFP. Esta probabilidad, disminuye en quienes han tenido períodos importantes de lagunas, agrega la experta.

Así, también podría haber personas que quedaran “debiendo”. “Aquellos que no tienen la edad legal o que aún le faltarán meses de tiempo de imposiciones, puede desafiliarse y continuar imponiendo en el IPS y al mes de cumplir con el tiempo de imposiciones podrá pensionarse”, según Jiménez.

Incluso es posible pensionarse a la edad legal y si no cumple todo el tiempo requerido de imposiciones, recibirá parte del monto de pensión que le corresponde, añade.

Desde la Asociación de AFP, afirman que “la desafiliación es un derecho y desde este punto de vista se enmarca en el tema de la educación previsional” y asumen que las mayores consultas obedecen a la mayor preocupación acerca del tema.

Incluso reconocen que hay casos en los que efectivamente el cambio puede implicar una mejora a la pensión, sin embargo llaman a los afiliados a contabilizar bien los impactos antes de tomar una decisión. “El gran riesgo en este tema es no comprender o que no se les informe bien toda la información de cuanto hay que pagar de “sobre tasa”, de cotización, ya que en el antiguo sistema se cotizaba el doble de lo que se contribuye al sistema actual”, advierten.

Casos y ventajas

Según la experiencia de la asesora, si bien no es común encontrar personas que tienen derecho a desafiliarse, en los casos que le ha tocado asesorar “no hay por donde perderse”.

Un ejemplo es una desafiliación que se encuentra tramitando actualmente. Se trata de una mujer de 60 años que sólo tuvo tres meses de imposiciones en el sistema antiguo, pero en el plazo en que se reconocen esas imposiciones (entre julio 1979 y la fecha de afiliación a una AFP) y por lo tanto accede a la desafiliación. “Con ahorros por $120 millones, el monto de pensión que recibiría en Retiro Programado no superaría los $500 mil líquidos, pero a través del IPS se acercaría a $1 millón. Además, recibirá parte del saldo que tiene ahorrado en su cuenta obligatoria; ya que las imposiciones que deberá cancelar a través de sus ahorros será una cifra inferior a su ahorro en la AFP, y no se preocupará de la rentabilidad de éstos porque el antiguo sistema paga de por vida”, cuenta.

En Alfredo Cruz, han desafiliado sólo a tres personas y según sus cálculos la diferencia en pensión para quienes buscan desafiliarse, es considerable. “Una persona que cotiza por el tope, recibiría una pensión de $604.866, pero al desafiliarse, esta incrementaría a $752.398. Es decir, $147.532 de diferencia entre cada opción”, sostienen.

Publicado en El Mercurio.

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